jueves, 31 de enero de 2008

O, sí

O, sí
viviendo entre chabolas
te odio, no me molas
mis piernas se pasean
por montones de carroña,
cigüeña, la dueña
de nuestra gran pocilga,
me rasco la barriga.
O, sí
las casas que construyen
los pobres,
hombres, costumbres,
calambres, el hambre.
O, sí
que tienen un destino,
muy fino,
las casuchas del río,
oscuridad, basura,
el fin que se aproxima.
O, sí
pegaron la paliza,
brutales policías,
con las porras de la muerte,
de infierno, las manillas.
O, sí
viviendo entre chabolas
te odio, no me molas
pero aquí yo he nacido
tal vez sea un descuido.
O, sí

Crescendo


martes, 22 de enero de 2008

La boda del alguacil

La música aguda y melodiosa inundaba la iglesia, una felicidad contenida se palpaba en el ambiente. La boda del alguacil del pueblo, don Ignacio, transcurría con normalidad. Un temblor sacudía la iglesia, el órgano tocaba con intensidad innata. Los invitados situados en los extremos del edificio se removieron, inquietos, el temblor no era a causa de la emoción, era real. Un polvo marrón empezaba a manchar el vestido de los invitados. Un grito alarmó la sala, del techo ya no sólo caía polvo, sino piedras. El órgano paró de tocar. La cúpula se caía a pedazos. El cura corría hacia la puerta y todos los invitados gritaban. Un enrome arco que sujetaba una bóveda se vino abajo. Del órgano salieron algunas disonancias provocadas por las piedras al impactar con su teclado. Don Ignacio buscaba su esposa entre las ruinas. Las piedras impactaban contra el suelo. Los rayos de sol se filtraban por las grietas haciendo aún más visible el polvo que se paseaba por el ambiente. Ignacio tosía por el polvo marrón. Miró su lujoso traje que ahora no era más que una zarrapastrosa prenda de mendigo. Oyó un grito acallado por un gran estrépito, el segundo arco se venía abajo. Las vidrieras saltaban golpeándole y rasgándole el traje. Oyó otro grito detrás suyo. Era una figura difuminada por el polvo, reconoció a su esposa, protegiéndose con el miriñaque de su vestido de los impactos que recibía. Una piedra le golpeó la cabeza y perdió el conocimiento…

lunes, 21 de enero de 2008

Sir Draco

Una flecha incendiada surcó el cielo, era la señal para que las veinte patrullas partieran a la búsqueda del Último Dragón.
Darga la había visto, lanzó un gruñido pero enseguida se volvió a concentrar en su presa.

Sir Draco dirigía a sus hombres por el bosque, tenía un aspecto desechable a causa de su poca higiene, los pocos dientes de su boca al sonreír eran visibles entre una maraña de barba negra. A pesar de su sucio aspecto era un aristócrata con casi más poder material que un rey. Su voz imperativa en la guerra se volvía algo más dulce cuando trataba con sus doncellas. Siempre había querido ser alquimista, como Mordic y siempre que podía le fastidiaba. Sabía que Mordic tenía una cría y se planteaba hacer oro con ella. Sabía que debía matar a la dragona… lo sabía…

domingo, 13 de enero de 2008

La orden del rey

«¿Dónde está mi hijo?» —pensaba la dragona. «Mis cinco compañeros han muerto y yo estoy sola, mi cría está en manos de esos desgraciados. ¡A l menos sé dónde está! » Una piedra cayó del techo de su cueva. Darga, la dragona se puso en guardia. Tenía hambre así que salió a cazar.

—¡Quiero ver el último dragón muerto, destruyó mi mejor ballesta! Veinte patrullas de cincuenta soldados irán en busca del maldito dragón, no volverán a ser pobres aquellos que lo encuentren, lo capturen y lo traigan ante mi presencia—. Un murmullo recorrió, como un calambre, la Sala Sellada; los mayores generales del ejercito temblaban ante tener que enfrentarse a una bestia tan feroz, pero temían aún más la ira del rey Franduque.

La biblioteca del monasterio estaba vacía, Mordic se paseaba entre los libros observando todos los tomos de aquella pequeña estantería, solo había un libro que le interesara, solo había en la biblioteca un raquítico libro de dragones.

Continuará

Adivinanza

LARGAS MANOS
ALADAS, SON LAS MÍAS

Intento despistarte;
No te miento, te confundo
Como un mercarder lo haría.
Otras personas me miran,
Hechas sus barcas de letras
Entre un mar de preguntas
¡Rápido! Fugaz mirada.
En este mundo me confundo;
Nadie me ve, todos me miran
Como si fuera un interrogante al cual
Intentan descifrar.
¿A qué no sabes qué soy?

lunes, 7 de enero de 2008

Diario de una empusa pennata IV

21 DE JULIO

Hay un extraño objeto delante de mí. Es rojo, está hueco, como una cueva. ¿Qué será? Pone algo… “patatas fritas caseras, al punto de sal” ¿Fritas, qué quiere decir eso, humm, déjame pensar…? Solo conozco la expresión… la expresión estar frito, no me gusta nada, pero a pesar de ello voy a entrar a ver qué hay ahí dentro.
-Uy, uy, que alguien me salve…-dije: unas paredes color metálico, como un espejo deformado y resbaladizo se extendía hasta el fondo de la cueva, si es que lo era.
Vacilé, esto no tenía buena espina, me giré para contemplar la salida. Suponía que vería los rayos de sol reflejados en aquella extraña materia… y lo vi… Pero no vi lo que más me interesaba ver… ¡La salida no estaba allí…! Y en ese momento, si se puede decir así, me desmayé.
Cuando desperté me vi reflejado, estaba tambaleándome y andando… ¿Yo tambaleándome y andando…? No podía ser. Estaba estirado… en aquel suelo metálico.
De golpe algo se me tiró encima. Me inmovilizó… Y me gritó bien fuerte con una voz alegre:
-Por dios… ¡Que flojito que estás! ¡Soy Rosta la Vencedora!
-¡Ro… Rosta… pensaba que estab…
-Pues no lo estoy.-me interrumpió. Hecho a reír junto a mí.

Así, feliz temporalmente, acabó el día… ¿¡Vaya día ¡?

22 DE JULIO

Seguimos en esta bolsa sucia de…
-“Patas fritas braseras, un mundo de mal.”
-Vaya, ahora te da por ironizar, Rosta…
-“Tata Frida Moseras, asunto de Sam.”
-¿Asunto de Sam, de que me estás hablando?
-Nada, hago juegos de palabras con “patas fritas caseras, al punto de sal”. Así mato el aburrimiento, de momento no quiero salir de aquí, todavía estoy haciendo la digestión de la mosca que me comí ayer… OOOOOAIIIII…-bostezó Rosta.

-¡Salgo… yo salgo!-bramó Rosta
-Rosta, te dije que esto es un infierno, pero me doy cuenta que digerir la última mosca que cacé es mucho más divertido… OOOOOAIIIII…-le contesté en tono burleta a Rosta, que se subía por las paredes de… lo que sea…
El «toc, toc» de las patas prensoras de Rosta llenaba el ambiente de ruido, ¿¡Hasta que ceso?!
-Rosta, ¡¡Has encontrado la salida!!-milagro, qué feliz que estaba.
-Sí.-contestó Rosta con una mariquita en la boca.
-¡Glotona!- y nos echamos a reír.
-¡Aaaaaaaaaaadiós!-se oyó una voz aguda, brillante, juguetona. Era Gabriel. Reímos todavía más fuerte.

sábado, 5 de enero de 2008

Regeneración

Los insectos hoja, como muchos otros insectos, pierden alguna pata. He observado que, al igual que las lagartijas, pueden regenerarla. El proceso es el siguiente: la primera muda después de haber perdido una pata, esta se regenera apareciendo muy pequeña e inútil; en la segunda muda después de la pérdida, la pata crece un poco y se vuelve útil aunque todavía no tiene el tamaño de las otras. Supongo (aunque no lo sé) que la pata se regenerará completamente en la tercera muda. Antes no conocía ninguna especie de insecto que tuviese tal capacidad para regenerar una extremidad.
Fijaos en la pata izquierda del phyllium sp. de la fotografía, observaréis que es más pequeña que la derecha, es una pata en proceso de regeneración.

lunes, 31 de diciembre de 2007

Dragones

Las tierras del rey Franduque estaban siendo atacadas por seis bestias de aspecto siniestro. Seis gotas de sangre en el cielo azul. Campesinos bramaban y protegían a sus familias de aquellas lenguas de fuego naranja que salían de la boca de las bestias. Las ballestas, preparadas entre las almenas del castillo Franduque, lanzaban proyectiles incendiados contra los dragones.
Desde su pequeña choza, Mordic, el alquimista, lo observaba con un invento llamado vistalejos, compuesto por un tubo de madera y setenta y siete lentillas. Entre esos dragones, había una hembra con su cría; de pequeño siermpre había querido un dragón.
Cogió un arco y una flecha y disparó.
Dos de los dragones habían sucumbido bajo los proyectiles, sus cuerpos inhertes, llameantes, caían al suelo entre los gritos de los campesionos que reían y clavaban lanzas en sus cuerpos.
La flecha atravesó la mano con la que sujetaba a su hijo. La madre soltó al hijo a causa del dolor y el dragoncito caía, caía...
¡Flopp! En los brazos del alquimista cayó el dragoncito.
Continuará...

sábado, 22 de diciembre de 2007

Insectos hoja


Los phyllium sp. se están haciendo grandes aunque todavía no tienen la madurez sexual. Algunas de las últimas crías han nacido con un problema grave, las patas traseras se les quedan enganchadas al huevo. Por mucho que intente sacarlas, quedan inmovilizadas y el insecto muere. Creo que es debido a la falta de humedad.Los otros están muy bien; los tengo alojados en un gran recipiente de tela mosquitera.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Diario de una empusa pennata III



13 DE JULIO
Durante estos días no ha pasado nada importante. Los tres hemos comido mucho: desde mariquitas hasta moscas. Rosta y yo hemos mudado con diferencia de un día.
Rosta el 11 de julio y yo el 10.
-Me aburro -suspiró Rosta-, voy a explorar territorios…
-¡Te acompaño! -dijo Gabriel.
-Bien, pues vamos.

Estaba cansado, somnoliento, agotado; había gastado mucha energía durante esos últimos días pese a la muda y por eso mismo…
-¡Mira ese matorral, es verde brillante! -dijo con voz excitada Rosta.
Bien, ya estamos (para entusiasmo de Rosta, y fatiga mía) en ese hermoso matorral: mariposas por todos lados, no había sido tan mala idea viajar un poco.
-Una pregunta -dijo con tono nervioso Gabriel-. ¿Eso que está al acecho entre esos dos trozos de caña es una araña?
-S…i… -respondió Rosta. Empieza la cacería: Gabriel pega un brinco bestial, Rosta y yo nos ponemos en posición amenazadora, la araña se abalanzaba sobre nosotros, Rosta atacó la araña por el lado izquierdo, yo por el derecho, la araña nos doblaba en fuerzas, necesitábamos a Gabriel.
Gabriel ya estaba lejos, muy lejos…
Nosotros seguíamos forcejeando con la araña, que nos intentaba morder como fuera. La araña, de un fuerte movimiento de patas se quitó de encima a Rosta. Cogí de una pata a la araña para impedir que se abalanzara sobre Rosta, la araña se volvió contra mí y me mordió una pata; intenté huir, pero a pesar de que lo conseguí me arrancó una parte de mi pata. La araña corrió, rápida como un rayo, hacia mí, no me podía defender, pero... ¡la araña voló! ¡Era una mantis! ¡Le debo la vida a una mantis! Nunca lo habría dicho. La mantis se comió tranquilamente la araña mientras yo me alejaba con sigilo. ¿Dónde estarían Rosta y Gabriel?
La pata me hacía daño, pero a pesar de eso seguí caminando: quería encontrar a Rosta y Gabriel lo antes posible.
-Rosta… Gabriel… Hola, soy yo.

Vi que algo se movía en el matorral. Decidí ir a investigar. Ese “algo” huyó de mí, corría mucho, pero lo seguí. Ese “algo” se paró, ya no lo vi más; donde se había parado… Allí estaba Gabriel, cantando hasta que…:
-¡Aaaaaaaaaaadiós!-se oyó una voz aguda, brillante, juguetona.
- ¿Mande?-imité por segunda vez a Gabriel. Los dos nos quedamos en el suelo, sumidos en nuestros pensamientos durante toda la noche.

16 DE JULIO
Rosta estaba sola. Se comía una mosca mientras pensaba en sus compañeros. Llevaba muchos días buscando, pero no encontraba ni a Gabriel ni a… a… no sabía cómo se llamaba… su mejor amigo. Eso la irritó tanto que sintió que ya no era Rosta, si no Rosa…
Gabriel y yo buscábamos a Rosta. No aparecía.

20 DE JULIO
-Roooooooostaaaaaaaa… -grité junto a Gabriel, ¿donde estaría?
-Debe estar muerta, se la deben haber comido… -un silencio interrumpió a Gabriel.- Has de aceptarlo.
-Lo sé, Gabriel, lo sé… -estaba demasiado triste; notaba que nunca volvería a reír en mi vida.
-Te he de dejar. Esta noche mudo y me voy a aparear…
Gabriel se fue aquella noche. Me quedé solo.

Cuando se sienten amenazadas...

Las larvas de mantis (mantis que no son adultas), cuando se sienten amenazadas pueden actuar de las tres maneras siguientes:
-huyendo del depredador dando saltos
-haciéndose las muertas, para que el depredador se piense que están muertas y no las ataque
-o bien exhibiendo unos colores llamativos situados en las patas posteriores y el abdomen para “asustar” al depredador.



lunes, 17 de diciembre de 2007

Ocho ojos negros

Ocho ojos negros, llenos de malicia, observan desde el techo, un movimiento furtivo. El corpachón negro, peludo, de patas largas, avanza tambaleándose sobre un hilo putrefacto.
La mosca observa su alrededor. No hay peligro. Su cuerpecito menudo, negro, con alas, no corre peligro.
Ocho ojos negros, llenos de malicia, calculan una distancia. Les llama la atención los ojos inocentes de la presa. Se acerca. Avanza más y más.
La mosca siente un fuerte hedor detrás suyo. Se queda quieta. Se gira. Mira y ve, con sus ojos rojos, ocho ojos negros...
Ocho patas negras, contentas, abrazan la presa. Dos colmillos, llenos de veneno, se hunden en un pequeño cuerpo.
Horas después, la mosca ya no piensa, y el intestino de los ojos, tabaja
.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Diario de una empusa pennata 2

Aquí viene un pequño capítulo de Diario de una empusa pennata:
6 DE JULIO
Alguien se me ha tirado encima. Hemos tenido una batalla impactante, pero al final mi contrincante me ha conseguido inmovilizar y me ha gritado:
-Por dios… Qué flojito que estás. Soy Rosta la Vencedora, je, je, je… Venía a avisarte de que en la zona donde vas a cazar hay una hembra gigante de mantis religiosa, no es que esté en muy buen estado, pero es una hembra bamboleante, me quedé…
-Te refieres a la que está detrás nuestro…-interrumpí.
-Exacto…-me contestó Rosta. Un segundo después estábamos saltando entre la vegetación. Observamos a la Mantis. El miedo brotó por nuestras patas, estaba comiéndose a una pequeña ameles spallanzania.
Durante la noche tuvimos que escapar varias veces de la Mantis.

7 DE JULIO
-No es adulta-susurró Rosta.
-Pues es enorme. ¡Imagínate a una mantis adulta...!-respondí.
-¡Aaaaaaaaaaadiós!-se oyó una voz aguda, brillante, juguetona.
-¿Mande?-respondí con una voz aguda y timbrante, intentando imitar el peculiar sonido que nos había extrañado tanto. Al darme la vuelta –a parte de ver a Rosta muerta de risa— vi a un… ¿Qué…?
-Soy una geomantis larvoides macho. Gabriel es mi nombre ¿y me encuentro delante de… un… dos rinocerontes!-dijo alucinando Gabriel. Rosta, ya seria, me susurró al oído:
-¿Le digo a la Mantis que se lo coma o me lo como yo misma?
-Mira que tienes mala gaita eh, Rosta…
-¡Lo que tengo delante no son rinocerontes…!
-Eso está mejor-dijo Rosta.
-¡¡… son dos jirafas!!-alucinó Gabriel.
-Te ayudo a comértelo.-dije, pero Rosta no me escuchaba:
-¡Estúpido, te voy a hacer añicos!-Rosta ya estaba encima de Gabriel; me costó un rato separarlos…

8 DE JULIO
Llueve. Una lluvia fina pero duradera. Paró, por fin paró de llover.
-Estamos rodeados por un riachuelo —murmuró Rosta.
-Me gustaría hablar a solas con Gabriel, Rosta. De paso podríamos mirar donde está la Mantis.
-De acuerdo…—y me susurro al oído— porqué como me venga que somos jirafas me lo como con una mosca frita.
-Gabriel, vamos a mirar dónde está la Mantis —grité.
-¡El riachuelo es enorme!... Y si por eso la Mantis está delante tuyo.
-Es… —empecé.
-…verdad —continuó Rosta. La Mantis atacó, salté encima suyo e intenté cogerla por la
cabeza… No me prestó atención: había tirado a Gabriel al riachuelo. Rosta estaba en posición amenazadora, salté de la Mantis y me reuní con ella; no había rastro de Gabriel.
-Jeeeeeeeeeeeee… —habló la Mantis— Estaba impaciente para comer empusas... Siiií: estaba impaciente —revoloteó una mosca—: Rosta y yo teníamos hambre.
-Os dejaré que engordéis… Pero el riachuelo os impedirá escapar —la Mantis ya no estaba. Rosta ya se estaba comiendo una mosca cuando oímos:
-¡Aaaaaaaaaaadiós! —se oyó una voz aguda, brillante, juguetona.
-¡Gabriel! —contestamos al unísono Rosta y yo.
-Mis jirafitas, ¡dios mío! ¡No os engulló la tragona de la Mantis —se nos acercó.
-la Mantis muda hoy, je, je, podemos comérnosla mientras hace la muda: esta noche.
-Gabriel, ¿cuántas mudas te quedan para llegar a la edad adulta? —preguntó Rosta.
-¡Aaaaaaaaaaadiós! Dos, supongo. Julio… agosto… Sí, eso, espera, no, sí…Claro que…
-Entiendo… Mira esa mosca. ¡Ñam!

NOCHE DEL 8 DE JULIO
-Ssssssh-siseó Rosta. La Mantis había empezado a mudar, pero todavía se podía defender. Está llegando…
-¡Ya! ¡Al ataque! —bramó Gabriel. Nos abalanzamos contra la Mantis; estaba indefensa.
A las mantis nos gusta cazar la presa y comérnosla viva, eso de cazar una presa en grupo era algo excepcional. La Mantis intentaba defenderse, lo hacía con más agilidad de lo que pensábamos, pero pronto quedó exhausta. Empezamos a comérnosla: estaba deliciosa, no paramos hasta que estuvimos llenos.

Un gato en la gasolinera

Volviendo de Llançà, paramos en una gasolinera. Había un gato gris con los ojos azules como el cielo de agosto. Mientras mi padre reponía gasolina, me acerqué al gato. Me miró, contemplé sus bellos ojos, acto seguido, bajó la mirada y bostezó profundamente. Unos colmillos blancos aparecieron en su boca. Se levantó y, maullando bajito, se frotó contra mis piernas dándome vueltas. Cuando me fui del lugar para entrar al coche se sentó y se lamió la pata. Entonces me marché.
Recordaré a esos ojos azules durante mucho tiempo.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Una pseudocrobroter ninfa

Cuando obtuve pseudocrobroters, apenas debían tener un mes, intenté alojarlas juntas pero me di cuenta de que era una especie muy agresiva. ¿Cómo las alojaría?, eran seis mantis. Entonces me vinieron a la memoria los textos que había leído sobre mantis que proponían guardarlas en botes de plástico, cilíndricos, con una gasa sujetada por una goma en la parte superior. Así alojé a mis mantis, con un palito dentro del terrario como decoración.

martes, 27 de noviembre de 2007

Diario de una empusa pennata 1



En casa, entre otras especies, tengo una mantis discreta, frágil y asustadiza. Es la empusa pennata, una elegante especie que se caracteriza por el cuerno que tiene en la cabeza. Esta espacie, según sé, se distribuye en Cataluña e Italia, donde existe alguna subespecie.
Sobre esta mantis he escrito un relato que iré mostrando por capítulos:


DIARIO DE UNA EMPUSA PENNATA


26 DE JUNIO DE 2006
¡Ya he nacido! Mmh… ¡que día más soleado! Voy a pararme a descansar un poco, esta hierba esta muy tierna, ¡seguro que se posa en ella alguna mosca o algún pequeño escarabajo! El sol abrasa… ¡Que gusto!

27 DE JUNIO
Acabo de comerme una pequeña mosca, tenía un buen sabor: sabía a melocotón maduro, estaba en su punto: ni muy ácida ni muy dulce.
¡Casi cazo a una polilla muy despistada!, pero me precipité, y no la llegué a alcanzar.

30 DE JUNIO
¡Que susto!: una mantis religiosa me ha tomado por su merienda, uf que no era muy grande y con un par de ataques ha valido para despistarla y salir pitando. El día 28 me comí una mariquita de siete puntos (coccinella setempunctata).

1 DE JULIO
Me he encontrado a una compañera muy simpática que se llama Rosita aunque le gusta que la llamen Rosta, dice que este nombre tan peculiar le inspira.
Rosta es una pequeña empusa pennata como yo. Tiene las antenas muy bonitas, su cuerno es bellísimo, salta mucho y muy alto… ¡En fin, una hembra estupenda!
Creo que estoy enamorado…
Rosta me ha contado que por la zona hay muchos lagartos y me ha recomendado que valla con cuidado durante la noche… y el día.

2 DE JULIO
Tengo mucha hambre… Llevo 4 días sin comer, y va en racha.
Llueve a cántaros, aprovecho para beber un poco y así apaliar el hambre. Rosta no aparece para animarme, es un día triste.

3 DE JULIO
¡He cazado un ciempiés que había salido a pasear después de la lluvia!
Rosta me ha recitado un poema:

Llueve y llueve,
las hojas de los árboles se agitan,
un gran estruendo,
por un momento la vida muere.


5 DE JULIO
La lluvia ha parado.
“¡AAAAAAAAAH! ¿Qué es esto?”
-¿Una langosta africana, Rosta? A mí me parece el monstruo del lago Ness…
Así me puse cuando vi a una langosta migratoria delante de mí. ¡Que insecto tan impactante!
¡Qué fiero..! ¡Bestial!

domingo, 25 de noviembre de 2007

Por la noche

Igual que las personas, las mantis también necesitan adaptar sus ojos a la luz. Las especies no exóticas por la noche tienen los ojos negros y de día de colores claros. En cambio, las exóticas tienen de día los ojos azules y de noche rosados.


sábado, 24 de noviembre de 2007

Un paseo por el bosque

Hoy hemos ido a un bosque muy civilizado, hasta había señales de tráfico:


Entramos al bosque por un camino de piedras, cubierto de hojas secas de roble y castaño. Los troncos de los árboles eran robustos y estaban llenos de musgo. Debajo de un abeto encontré unos grillos negros y con las alas marrones, entre la hojarasca. Cuando volvíamos vi una babosa negra de más de un palmo.

martes, 20 de noviembre de 2007

Ajedrez

Seguramente muchos creerán que es una leyenda urbana, otros ni siquiera se habrán parado a pensarlo, pero es verdad, las mantis juegan a ajedrez. Muchos al leer esto se pondrán a reír, sobre todo si son grandes jugadores. Las mantis juegan al ajedrez, me atrevería a decir, mucho mejor que vosotros.
Descubrí esta sorprendente capacidad de las mantis un triste sábado de lluvia. Como me aburría, cogí el ajedrez y puse una mantis donde las fichas negras para simular un adversario. Moví el peón: P e2-e4 y, para mi sorpresa, la mantis movió con gran esfuerzo el peón de e7 a e5. Seguimos jugando y me ganó con el mate del beso. Por si alguien no se lo cree, hice unas fotos para demostrarlo.
Mirad:

lunes, 19 de noviembre de 2007

Insectos hoja

La Feria del Terrario se celebra anualmente, a finales de septiembre. Congrega aficionados a la cría de reptiles, anfibios, artrópodos y, algún que otro mamífero de España y del mundo. Es un recinto lleno de tenderetes donde se venden camaleones, mantis, iguanas, tortugas, entre otras especies de animales aptos para la cría. Pero los aficionados no solo compran animales, sino que también conversan e intercambian opiniones sobre las especies. Allí conocí a dos criadores de mantis mallorquines, Carlos y Alfredo. Charlé con ellos y Alfredo me regaló una caja de huevos de insectos hoja, phyllium sp.


Estas son criaturas simpáticas que cuando acaban de nacer son de un marrón negruzco con los bordes de su pequeño cuerpo blancos. Cuando van madurando se vuelven verdes.


domingo, 18 de noviembre de 2007

Historia de cuatro ootecas

Este verano, paseando por Cap Ras, en Llançà, encontré una hembra marrón de mantis religiosa. Era justo lo que estaba buscando, pues tenía un macho y los podría aparear. Al llegar a casa fue lo que hice. El apareamiento duró unas cinco horas.


En septiembre, una noche, cuando volvimos de pasear por Barcelona, cogí el terrario de la mantis y vi cómo una espuma blanca salía por el abdomen de la mantis. Enseguida comprendí que estaba poniendo un ooteca, una especie de bolsa donde la mantis pone un centenar de huevos.


La mantis puso cuatro ootecas y unos días después de poner el último murió, era el diecisiete de noviembre de 2007.


sábado, 17 de noviembre de 2007

Cetonias

Las cetonias son unos escarabajos caracterizados por su vistosa coloración. Tengo una pareja en casa. Este es el macho.

El nombre científico de esta especie es pachnoda marginata peregrina. Las cetonias se alimentan de frutas maduras como el melocotón... Pasan la vida correteando por su hábitat y enterrándose. Cuando se aparean, la hembra pone unos huevos, en el suelo o la madera, de los cuales nacen unas larvas blancas que van haciendo mudas hasta convertirse, mediante una pupa, en adulto.

La pseudocrobroter se enfada


Cuando se sienten amenazadas, las mantis exhiben colores llamativos, muchas veces en forma de ojo, inflan el abdomen, se yerguen para parecer más grandes y que el enemigo no las ataque.



Esta es mi pseudocrobroter. Se sintió amenazada cuando moví mi dedo describiendo círculos alrededor de ella.