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viernes, 20 de marzo de 2009

Por arte de mandíbulas...

La cicindela me está sorprendiendo mucho. De momento, por falta de espacio, comparte terrario una gryllus bimaculatus suficientemente mayor para defenderse de la cicindela en caso de que la ataque. Aunque yo pensaba que moriría pronto pues este es un animal muy histérico y no para de dar vueltas al terrario (aunque tiene un buen tamaño) pero no, las dos presas que ha tenido al alcance creo que las ha devorado (pero no lo he visto). Primero fue una lombriz, de la que después pude contemplar sus restos. Y hace poco le puse un grillito para ver cómo reaccionaba y ahora, como por arte de magia (o por arte de mandíbulas... ¿quien sabe?), no lo encuentro en el terrario. Así que podemos concluir que mi pequeño escarabajo tigre se adapta muy bien a sus nuevas circumstancias.

lunes, 16 de marzo de 2009

Cicindela campestris


Este fin de semana fui al pueblo con mucho ánimo de encontrar un buen escarabajo tras la visita a Tomás. A pesar de tener una otitis considerable, no me quedé corto. Dando un agradable paseo por las afueras del pueblo me llevé la agradable sorpresa de ver un ejemplar de cicindela campestris, un coleóptero también llamado escarabajo tigre. A pesar de la larga persecución, no conseguí darle caza ya que esta especie vuela fenomenal y también tiene una fama (bien merecida) de correr como un rayo. El segundo ejemplar que encontré sí que lo cacé sin problemas ya que debía de ser mayor: no volaba.

Esta especie es un coleóptero carnívoro que aprecia los espacios amplios y soleados. Luce unas inmensas mandíbulas que le sirven para cazar a sus presas que persigue con su gran velocidad: atrapa pequeños insectos, lombrices... todo pequeño animal que se le ponga al alcance.